Luis Vidal llevaba muchos años sin exponer en Barcelona, aunque sea aquí donde tiene su sede de trabajo. Encontró ese lugar, donde podría contextualizar su obra, sus piezas y crear sus mundos tan peculiares.
Así que el binomio Vidal-Mito presenta una exposición de las que marcan época, sitúa a Barcelona en la vanguardia y da que pensar. ¡Prepárate para atravesar el mundo bipolar, trenzado y combinado de Eat Me Alice!