Lo de que el arte se mira de lejos y no se toca, cada vez más es algo de días pasados. Cada vez vemos más propuestas artísticas para interactuar, acariciar o destruir.
Decidimos indagar en esta corriente, buscar el arte más experiencial, el que se aleja de lo establecido y aterrizamos a la Antigua Casa
Casa Haiku. Fue aquí donde nació y murió la primera entrega del proyecto de los artistas Santiago Taccetti y Natalia Ibánez, TWAIN y dijimos ¡ésta es la nuestra!.
Una narrativa estéticamente fragmentada, intencionalmente incompleta, que juega con lo icónico, homenajea lo decadente y habla del azar, la participación, el antes y el después.
Y todo a través de unas grandes estructuras que se desmoronan y pierden el equilibrio por la participación de los asistentes y la intervención de una pieza sonora sobre ellas TWAIN:
Totally Without An Interesting Name, ¿participas?